Propiedades del abedul:
las hojas y las yemas de abedul contienen sobre todo flavonoides (miricitrina e hiperósido), que le confieren un notable efecto diurético (eliminación de líquidos) ; y también principios amargos, taninos catéquicos y aceite esencial.
Indicaciones del abedul:
- Edemas: ayuda a eliminar los líquidos retenidos en el organismo, especialmente en caso de insuficiencia renal o cardiaca. A diferencia de otros diuréticos químicos, las infusiones de hojas de abedul no provocan la pérdida de grandes cantidades de sales minerales con la orina, ni irritan los tejidos del riñón. Por el contrario, son capaces de regenerarlo y desinflamarlo, haciendo disminuir la eliminación de albúmina con la orina en casos de nefrosis e insuficiencia renal.
- Síndrome premenstrual: Tomando esa tisana durante los días precedentes a la regla, aumenta el volumen de orina y disminuye la hinchazón de los tejidos, especialmente en piernas, vientre y mamas.
- Cálculos renales: las infusiones de hojas y yemas de abedul facilitan la eliminación de las arenillas de la orina e impiden que se formen cálculos renales. Se ha podido comprobar que, en algunos casos, pueden incluso disolverlos. El uso de la infusión se halla indicado tanto durante el ataque de cólico nefrítico (de riñón), como de forma continuada para evitar la formación de cálculos.
- Depuración: las hojas y yemas de abedul poseen un efecto depurativo sobre las sustancias tóxicas que recargan la sangre, como el ácido úrico. De ahí que las tisanas preparadas con ellas resulten altamente beneficiosas en caso de gota o artritismo.
- Afecciones de la piel: por su efecto depurativo, su uso por vía interna resulta indicado para limpiar la piel de impurezas en casos de eccemas crónicos y celulitis.
Forma de uso del abedul:
Internamente, en Infusión de 20 a 50 grs. de hojas y/o yemas por litro de agua. Se puede tomar hasta un litro diario. Como resulta un poco amarga, conviene endulzarla con miel o azúcar moreno. La adición de 1 gramo de bicarbonato sódico aumenta la eficacia de la tisana de abedul, pues sus principios activos se disuelven mejor en medio alcalino. También en decocción de corteza, de 50 a 80 gramos por litro de agua; hervir hasta que se reduzca a la mitad y tomar 2 o 3 tazas diarias endulzadas con miel.
